Páginas

viernes, 18 de octubre de 2013

Solo una palabra: Muse.

Estoy enamorada de Muse. Y no solo de la banda en sí, estoy enamorada de cada una de sus letras, cada acorde, cada canción, cada disco. Cada segundo escuchándoles es un segundo perfecto. Pero, ¿sabéis qué? No me gusta considerarme muser. No tengo pósters suyos colgados por mi habitación y llenando mis paredes. Solo tengo uno de sus discos, Showbiz, que fue un regalo de una persona muy especial para mí. No estoy al tanto de absolutamente todas sus noticias ni les escribo tweets. Tampoco tengo mi armario con camisetas suyas.
Sin embargo hay algo que sí tengo: la enorme sensación de su música corriendo por mis venas. Son las únicas personas capaces de cambiar mi estado de ánimo por completo en tan solo un par de minutos. Solo tengo que poner una canción suya y dejar que todo fluya dentro de mí. Cuando su música entra por mis oídos no son solo notas y voces lo que escucho sino que siento unos impulsos increíbles de ponerme a cantar, aislarme del mundo y quedarme para siempre en mi habitación encerrada con sus canciones. Es un sentimiento increíble e indescriptible el de escucharles, me dan una fuerza que pocas cosas me dan en esta vida y me animan a seguir adelante.
Y por último, ellos han logrado crear uno de los mayores sueños que he tenido jamás: verles en directo. Prometo que no voy a parar de luchar para conseguirlo.
Matt, Chris, Dom: sois perfectos.

-NN.

No hay comentarios:

Publicar un comentario