"Para comenzar, te agradezco de la forma más sincera todos estos años contigo. Me has ayudado mucho con mis cosillas, ya sabes. Has sabido sacarme sonrisas que nadie ha sabido sacar, siempre has estado ahí al necesitarte. Me has hecho reír como nadie lo había hecho hasta ahora, nuestros momentos de risa son únicos. Has tenido que verme alegre, triste. Has tenido que soportar mi estúpido mal humor. Pero, a pesar de todo, has continuado a mi lado. Me has hecho ver que siempre te tendré.
Por supuesto, me has ayudado a superar cosas que yo veía imposibles de superar, has sabido siempre elegir las palabras correctas en el momento correcto. Conseguiste animar mi pésimo corazón. Enorgullécete de todo ello.
Pero lo que me encanta de ti es esa manera que tienes de hablarme, esas veces en las que me dices "Te quiero, nena". Para mí eso es el cielo. Ahora te prometeré una cosa: Estaré siempre dispuesta a escuchar tus te quiero, te ayudaré siempre en todo lo que esté en mi mano. Tú no me prometas nada, simplemente continúa así, siendo como eres. Sigue siendo tan gracioso, tan verdadero, tan así, como tú eres."
Recuerdo cuando eso era lo que solía decirte porque pensaba que eras mi amigo. Pero veo que esa amistad ha quedado hecha ceniza.
-NR.
No hay comentarios:
Publicar un comentario